AGORAFOBIA: ¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PSICOLÓGICO MÁ EFICAZ?

Buenas a todos/as, como siempre, a demanda de mis pacientes, hoy voy a escribir qué es la agorafobia y sus derivaciones. Son muchos los pacientes que vienen a consulta solicitándome ayuda por este trastorno, que no es más que una de las muchas hijas que tiene el trastorno de ansiedad.

¿QUÉ ES LA AGORAFOBIA?

La agorafobia puede definirse como un miedo y evitación de lugares públicos y de estar fuera de casa por  la anticipación de creer experimentar niveles elevados de ansiedad o en la aparición de ataques de pánico. También puede considerarse como el miedo a estar en lugares o situaciones donde puede ser difícil o embarazoso escapar o donde pueda resultar complicado disponer de ayuda en el caso de tener un ataque de pánico o síntomas similares como: mareo, caída, despersonalización, desrealización, pérdida del control de esfínteres, vómito o molestias cardíacas etc…

Tenemos que diferenciar la Agorafobia de la Fobia a los espacios abiertos. La fobia a los espacios abierto se puede definir como el miedo a caerse o a los espacios abiertos en ausencia de apoyo viso-espacial cercano, con lo que caminan cerca de la pared por temor a caerse o temen las señales de espacio y profundidad al conducir.

 

¿CUÁNDO SÉ QUE PUEDO MANIFESTAR AGORAFOBIA?

  1. La evitación a situaciones temidas: Existen una gran variedad de situaciones temidas y que las personas con agorafobia acaban evitando por los síntomas ansiosos que les conlleva, algunos ejemplos comunes entre mis pacientes son las evitaciones como: cines y teatros, supermercados, grandes almacenes, ascensores, también viajar en autobús, tren, avión o barco, andar por la calle, quedarse solo en casa, estar lejos de casa, hasta conducir o viajar en coche.
  2. Otro tipo de situaciones, aunque son menos comunes, son: tomar baños calientes o saunas, hacer ejercicio, montar en atracciones, tener relaciones sexuales, participar en discusiones, enfadarse, bailar, tomar comidas pesadas, ver espectáculos deportivos emocionantes, ver películas dramáticas o de terror y beber café cargado o alcohol. Pero lo que hay que tener claro es que todas ellas están relacionadas por las sensaciones que desencadenan una experiencia negativa pasada.
  3. Las conductas defensivas: Sin embargo, las situaciones no siempre se evitan, sino que se pueden afrontar con ansiedad o con conductas defensivas para prevenir o manejar la amenaza asociada a la ansiedad. Ir acompañado de una persona de confianza, tomar medicación, beber alcohol, comer algo, fumar, llevar objetos tranquilizadores ,(lo más común aquí es tener siempre el ansiolítico a mano por si acaso…), pensar en que se está cerca de un hospital o salida cercana, comprar solo a ciertas horas o escapar de la situación son algunos ejemplos de conductas defensivas. Éstas producen alivio inmediato pero contribuyen a mantener el problema ya que lo que estamos haciendo es REASEGURAR nuestras obsesiones.
  4. La ansiedad anticipatoria: En este punto recalco que es más manifestado por mis pacientes, pero como siempre les digo: todos tenemos nuestro gran amigo ISIDOROS (Y SÍ???…), y claro cuando le seguimos el juego a nuestro amigo Isidoro pues inevitablemente manifestaremos ansiedad.
  5. El miedo al miedo: Las personas con agorafobia tienen miedo a aquellas situaciones en las que pueden tener sensaciones de ansiedad o ataques de pánico. Suele surgir normalmente en situaciones externas temidas y también como consecuencia de las reacciones corporales producidas por el calor, el hambre, la fatiga, el estrés… que desencadenan a la vez reacciones corporales como debilidad en las extremidades, tensión, visión borrosa, malestar intestinal, dolor o tensión muscular o la sensación de nudo en el estómago o en la garganta. Se teme a las situaciones en las que se cree que puede ocurrir consecuencias dramáticas o catastróficas de tipo físico (ataque cardíaco, tumor cerebral, muerte, desmayo, perder el control o volverse loco).
  6. Ataques de pánico o síntomas similares: La gran mayoría de mis pacientes que sufren agorafobia me comentan tener o haber tenido ataques de pánico. Éste sólo consiste en un intenso miedo, terror o malestar acompañado frecuentemente con una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar. Los síntomas más frecuentes son: palpitaciones, mareo, dificultad para respirar, sudoración, temblores, el miedo a volverse loco o a perder el control y la despersonalización (extrañeza de uno mismo) o desrealización ( sentir que todo es irreal). Los ataques de pánico varían considerablemente de una persona a otra. Difieren en frecuencia de los ataques, la intensidad, la duración, en las reacciones somáticas, los pensamientos asociados, circunstancias de ocurrencia etc…
  7. Deterioro producido por el trastorno: En los casos graves las personas con agorafobia pueden pasar la mayor parte del tiempo en casa en compañía de familiares y llegar incluso al aislamiento total. Estas personas se ven incapacitadas para realizar actividades diarias.

TIPOS DE AGORAFOBIAS

Según el sistema de clasificación DSM-V (American Pschiatric Associaton) podemos clasificar de diferente manera la Agorafobia y Trastornos de Pánico:

  • Trastornos de Pánico con Agorafobia
  • Agorafobia sin historia de Trastorno de Pánico
  • Trastorno de Pánico sin Agorafobia

Sin embargo la CIE-10 (Organización Mundial de la Salud) tiene la siguiente clasificación:

  • Agorafobia sin Trastorno de Pánico
  • Agorafobia con Trastorno de Pánico
  • Trastorno de Pánico

¿A QUÉ EDAD  PUEDE COMENZAR ESTE TIPO DE TRASTORNO?

La edad de comienzo se sitúa aproximadamente entre los 25 y los 30 años, aún así existen casos en que el inicio puede darse en cualquier momento entre los 5 y los 58 años. Las personas entre los 45 y los 64 años tienen menos riesgo de desarrollar una agorafobia (esto se basan en estudios científicos, pero por mi experiencia clínica siempre descubro que antes de manifestar dicho trastorno el paciente siempre ha sido una persona que dramatiza las situaciones o se preocupa más de la cuenta).

No obstante, la agorafobia suele comenzar con ataques de pánico o una ansiedad que van creciendo gradualmente en intensidad a lo largo de las sucesivas ocurrencias hasta convertirse en un ataque de pánico. Estos pacientes que sufren este trastorno suelen ir primero a los centros de salud de atención primaria y a diversos especialistas en medicina, que en ocasiones, no les encuentran nada fisiológico. Finalmente, los casos moderados o graves terminan por solicitar ayuda psiquiátrica y/o psicológica.

Es un trastorno que afecta en mayor proporción a mujeres que a hombres.

PROBLEMAS ASOCIADOS A LA AGORAFOBIA

Es muy importante evaluar y tener en cuenta la posible existencia  de más de un problema psicológico, ya que pueden desarrollarse complicaciones en el tratamiento y de ello depende también el tipo de intervención y los resultados del tratamiento aplicado.

Los trastornos conmórbidos más frecuentes en la agorafobia son:

  1. trastornos de ansiedad generalizada.
  2. Depresión.
  3. La fobia social y fobia específica.
  4. Existen casos que usan el alcohol y/o los fármacos para afrontar sus problemas de ansiedad, pánico y evitación. Éstos pueden reducir la ansiedad a corto plazo pero el efecto se invierte a más largo término y contribuir al mantenimiento de los miedos y de la ansiedad.

TRATAMIENTO PSICÓLOGICO

Como siempre digo a mis pacientes y en los artículos, debemos saber que todo tipo de problema psicológico es tratable. En este caso, trastorno de agorafobia, lo primero que hago con mis pacientes es dar una explicación de todo lo que le está ocurriendo y el por qué. Una vez explicado, empezamos con los autorregistros de pensamientos irracionales (técnica del ABC) para que se den cuenta de que los pensamientos o creencias que tienen automatizadas (creada siempre por su rasgo de personalidad) no son tan reales como creen. Una vez trabajado y debatido todas sus creencias irracionales mediante diálogos socráticos en consultas, empezamos con las exposiciones de los miedos (siempre trabajaremos los miedos de menor a mayor ansiedad para que no haya bloqueos).

Por otro lado, intentamos complementar con relajación, actividades placenteras en el caso de que el paciente manifieste una bajada anímica, hablar con los familiares para que no les sigan las compulsiones etc…

En muchos casos, el paciente ya viene medicado por su médico de cabecera (algo que hay que debatir ya que estos tipos de pacientes si se les recetan ansiolíticos no podrán manifestar una ansiedad adecuada a la hora de sus exposiciones y esto podrá crear obstáculos en el tratamiento psicológico. No obstante, a veces un antidepresivo como los INSRS son buenos para subir el estado anímico y poder trabajar mejor en terapia).

COMO SIEMPRE DIGO: TODO ES TRATABLE, POR LO CUAL, SI TENEMOS PACIENCIA Y EMPEZAMOS A MODIFICAR LOS PENSAMIENTOS Y A EXPONERNOS A NUESTROS MIEDOS, POCO A POCO VEREMOS RESULTADOS. NO TIREMOS LA TOALLAS ANTES DE TIEMPO YA QUE, POR EXPERIENCIA PROPIA DE MIS PACIENTES, SI AFRONTAMOS Y TRABAJAMOS LOS MIEDOS “APRENDEREMOS A VIVIR CON ELLOS E INCLUSO NOS DAREMOS CUENTA DE QUE SON NECESARIOS”.

 

Dr. Fco. Isaac Quirós Rojas, Colegiado AN-07376

Psicologoquiros@gmail.com

2 comments: On AGORAFOBIA: ¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PSICOLÓGICO MÁ EFICAZ?

  • Me ha gustado mucho. Justo estos días he estado dando vueltas al tema. Sabes que tenía que ir al examen y diría que estaba más nerviosa por el hecho de ir que por el examen. Al final del día estuve contenta por ir y hacerlo, aunque a decir verdad, por momentos lo hacía bien, pero en otros usaba de esas técnicas defensivas, pensando que estaba cerca de la ciudad. A seguir trabajando. Nos vemos! Un abrazo

    • Recuerda Vanessa que lo racional es reconocer cuándo reasegurar y por lo que he leído en tu comentario, has sido capaz de hacerlo, así pues sigue así que verás como podrás conseguir diferenciar de la reaseguración real de no real!!!! Mil gracias por seguirme y leer los artículos.

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