LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL ¿POR QUÉ NOS PREOCUPA TANTO?

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Buenas blogeros y amantes de la psicología, hoy quiero dedicar este artículo a todas esas parejas con problemas sexuales, específicamente al famoso “gatillazo” que mis pacientes expresan en la primera consulta. Cuántas veces he oído en consulta: Isaac no se qué me pasa, cada vez que pienso en tener relaciones sexuales con mi mujer me da ansiedad y de verdad que yo la quiero y mucho. Lo primero que les digo es: ¿amar es sinónimo de sexo? (A esta pregunta la responderemos en otro post).

Cuando hablamos del gatillazo, nos estamos refiriendo a un trastorno de disfunción eréctil que los varones manifiestan a menudo. Según los estudios, demuestran que 1 de cada 5 varones han sufrido o sufrirán dicha disfunción. Pero bueno, ¿es malo?… todos llegan agobiado y con una timidez enorme ya que piensan que lo que les pasan es algo anormal y que sus parejas pensarán que no las complacen como antes; aquí ya estamos teniendo nuestra primera distorsión cognitiva (NECESITO COMPLACER A MI PAREJA CON COITO) y sobre todo estamos teniendo lecturas de pensamientos en si (algo irracional ya que nadie puede anticipar lo que otra persona dice, piensa o deja de pensar).

Por otro lado, los mitos sobre la sexualidad son muy diversos y eso junto a nuestra educación y aprendizaje hacen que manifestemos más o menos ansiedad a la hora de tener un problema sexual.

MITOS SOBRE LA SEXUALIDAD MASCULINA:

  • Cuanto más grande es el pene, mayor placer para la mujer: Pensar por un momento que la vagina de la mujer tiene unas medidas (no son universales pero si estándar) y por anatomía, una vagina no suele medir más de 8 a 12 cm (cuando la mujer se excita, la cavidad muscular se agranda para estar preparada para el coito). Por tanto, cuando más grande es el pene del hombre peores relaciones sexuales.
  • Si el hombre tiene el pene más grande eso le hace ser más hombre: No creo que el tamaño del pene sea un rasgo de personalidad masculina ya que la personalidad se da por varios factores  , tanto externos como internos, que aún no hay ningún estudio concluyente a 100 %. Sabemos a ciencia cierta que las hormonas, en concreto la testosterona, es un factor de masculinidad, (aunque dicha hormona también la tienen las mujeres, pero a menor grado,) es la que nos dará más vello, voz masculina, musculación etc… Así pues pensar que, un hombre si es cariñoso en la cama, la mujer se lo agradecerá más.
  • Para ser un buen amante en la cama tengo que ser muy bueno en el coito: esta frase es las más común entre mis paciente con disfunción eréctil, en cual siempre les pregunto: ¿es el coito lo único que hacéis cuando mantenéis relaciones sexuales?… tenemos que saber que existen los preliminares, es decir, tanto el hombre como la mujer tienen zonas en su cuerpo más sensibles a la hora de la excitación. Nuestra anatomía humana es muy grande y tenemos zonas más sensibles que otras por nuestras glándulas (zonas del pecho, entre muslo, orejas, cuellos ect…) y no sólo los genitales.
  • Si tengo disfunción eréctil es porque ya nunca funcionaré como antes: ¡Aquí tenemos que tener mucho cuidado!. Muchos de mis pacientes cuando vienen por primera vez ya me comentan que han probado todos los potenciadores que venden por internet para tener una erección plena. ¡ ojo!, en internet vende sustancias químicas que pueden ser peligrosas y alterar nuestro sistema hormonal por lo que no se si sería peor el remedio que la enfermedad. En esto casos, debemos descartar patologías orgánicas, si nos afectan algún tipo de drogas, fármacos etc… y si el médico considera algún producto oportuno, pues entonces, podemos fiarnos.

Las disfunciones eréctil son muy comunes y debemos diferenciarlas entre primarias y secundarias. Las primarias son las que han permanecido desde siempre por alguna enfermedad en concreto (aquí el trabajo real orgánico es tema de urología, aunque a veces los paciente requieren ayuda psicológica para afrontar su problema). Las secundarias son las que se dan casi un 80% de las veces y son las más comunes ya que son producidas por algún tipo de patología psicológica. El psicólogo clínico trabaja más con las disfunciones secundarias ya que se dan por problemas de estrés, cansancio, depresiones, miedos, creencias irracionales sobre la masculinidad etc… Siempre empiezan por el mismo proceso: tengo estrés o estoy cansado pero tengo que satisfacer a mi pareja, de repente en pleno acto (o antes) se me baja, empiezo a darle vueltas del ¿por qué me ha pasado esto?, tu pareja te entiende pero tú sigues con la misma pregunta… llegaremos a un círculo vicioso que la evitación será nuestro alivio por lo que posponer el sexo es nuestro ansiolítico.

Si os dais cuenta, todo forma parte de nuestra mente y nuestras creencias irracionales sobre el tema sexual. No debemos tenerle miedo a las disfunciones ya que hoy en día es muy normal que nos pase por factores estresantes (cuidados de los niños, trabajo agotador, etc…). Debemos aprender a relajarnos con nuestra pareja durante las relaciones. Conocerse mejor anatómicamente entre ambos es algo que en terapia les enseño a mis paciente cuando vienen con dicho problema. Por otro lado, intento trabajar con ellos sus miedos y que no se limiten a la penetración como fase final de la relación sexual.

Experimentar es algo innato que gracias a ello APRENDEMOS permanentemente. No dejar de experimentar y sobre todo: SI UN DÍA FALLAS ES PORQUE TU CUERPO NECESITA DESCANSAR Y NO PORQUE NO FUNCIONES COMO ANTES.

Dr. Fco. Isaac Quirós Rojas, Colegiado AN-07376

psicologoquiros@gmail.com

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