NIÑOS SOBREMEDICADOS: A VECES CON TRATAMIENTO PSICOLÓGICO ES MÁS QUE SUFUCIENTE

Buenas a todos/as, hoy voy a dedicar un ratito de mi tiempo para hablaros sobre los abusos de los fármacos en menores ya que cada día veo más caso que me derivan de otras unidades sanitarias o me vienen padres desesperados por la situación de la problemática de sus hijos.

¿Por qué es más fácil medicar a los niños/as?

Niños que no paran quietos, padres desesperados peregrinando en busca de diagnóstico y soluciones rápidas, educadores con dificultades para tratar a estos niños con los métodos educativos del paradigma antiguo, una sociedad en continuo cambio pero muy alejada de las verdaderas necesidades de la infancia y profesionales de la salud partidarios de medicar “comportamientos” y no solo enfermedades físicas, son los protagonistas de un drama que ha convertido a España en el TERCER PAÍS del mundo en recetar psicofármacos a menores de 17 años por detrás de Canadá y EEUU (Ritalin -metilfenidato-, ansiolíticos y antidepresivos varios).

¿Estamos ante una mutación en los niños que les impide cumplir con las expectativas de sus familias y la sociedad? ¿Cuántos niños tienen realmente trastornos neurológicos y cuántos simplemente molestan? ¿Existen terapias eficaces más allá de los medicamentos? ¿Es este el nuevo gran negocio de la industria? ¿Se ha perdido la Ética en la crianza, la educación y la medicina? O por el contrario, ¿son los psicofármacos infantiles la gran esperanza para todos?.

No existe consenso médico ante estas preguntas y muchos psiquiatras y psicólogos clínicos estamos alertando sobre el uso indiscrimado de estos productos y sus efectos secundarios.

¿Niños/as llamando la atención por problemas o realmente tienen un patología mental?

Es cierto que muchos casos, cuando evaluamos a menores nos damos cuenta que realmente tienen un trastorno de conducta y para ello intentamos empezar un tratamiento donde la coordinación multidisciplinar es fundamental…si se llevara a cabo un buen seguimiento, pautas para padres, diálogos con los menores, enseñarles a los menores las distintas formas de expresar las emociones etc… los fármacos serían algo secundario en todo esto; pero muchos de los profesionales ven más factibles recetarles un psicofármacos para que se tranquilicen, presten más atención en clase etc… que realmente sino se trabaja terapéuticamente con ellos no servirá de mucho.

Os puedo contar un caso real: Varón de 12 años de edad en cual su madre biológica se casó por segunda vez ya que su primer marido (padre biológico del menor falleció cuando tan sólo el menor tenía 5 años… padre biológico con problemas de adicción y toxicómano). Desde hace unos años el menor ha empezado a cambiar conductas muy parecidas aun trastorno disocial (robos, peleas en el colegio, conductas agresivas con su madre biológica etc…) y sólo recibe tratamiento farmacológico (dos tipos de estimulantes y un antipsicótico de 5mg). ¿No debemos pensar que posiblemente el menor quiera llamar la atención?, ¿Podríamos trabajar la muerte de su padre biológico?, ¿Podríamos dar pautas a los tutores del centro escolarizado y a su madre biológica de cómo comportarse con él?, ¿Se sentirá frustrado en menor ?, ¿ Podríamos empalizar con él y darle soluciones a sus emociones? etc… Creo que todas estas preguntas como hipótesis del tratamientos psicológicos son fundamentales y posiblemente veríamos un cambio en el menor… Pues como este caso os puedo contar millones.

Se que a veces la medicación es necesaria para los menores sin su problema es grave (me refiero a un trastorno del neurodesarrollo como el TDAH) por lo que la medicación puede hacer un trabajo espectacular en el tema de los estudios, pero no debemos equivocarnos con otros tipos de problemas como una llamada de atención, una depresión infantil, ansiedad por separación etc… ya que para estos tipos de problemática el menor funcionará más con un buen tratamiento psicológico más que farmacológico.

¿Qué hacer cuando unos padres vienen por primera vez a consulta por desesperación de su hija/a?

Lo primero que un buen psicólogo debe hacer es descartar posibles patologías mentales y pasar un cuestionario a los padres y profesores para ver los puntos fuerte y débiles del menor.

Una vez estudiado los resultados, tendremos que informar si debemos evaluar o crear un plan de prevención específico para la familia y el menor en sí (fobias, ansiedad, depresión etc…). En el caso de que diagnostiquemos un problema mental, debemos intentar (al menos 6 meses) trabajar con las herramientas psicológicas y si vemos que avanza pues mejor, en el caso de que no… ya veremos donde derivar y el por qué no avanza.

Sabías qué:El 99% de los niños españoles diagnosticados y tratados con anfetaminas de trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDA/H) no están enfermos en realidad, sino que han sido víctimas de un ‘exceso en el diagnóstico‘ cometido por los psiquiatras que les trataron y por sus propios padres, que demandan la ‘pastilla mágica’ que acabe con las molestias que pueden dar los hijos”. “A muchos niños se les diagnostica déficit de atención e hiperactividad por motivos equivocados: en la actualidad, antes que cambiar el entorno donde vivimos, preferimos alterar nuestros cerebros para que se adapten al entorno. Consideramos la timidez, la tristeza, la duda, la culpa o la ira como enfermedad en lugar de rasgos inherentes a la condición humana. De hecho, cada vez más padres llevan a sus hijos de uno o dos años al psicoterapeuta para que les curen las rabietas”.

¿Realmente queremos soluciones rápidas?

Hay negocio porque hay demanda. «Es la sociedad la que está medicalizada. Hay mucha información, pero eso no significa que haya formación y se recurre al fármaco como primer recurso», explica la doctora Pilar Carrasco- Garrido, autora de un estudio que muestra el aumento del consumo de fármacos sin receta en niños.

«El ibuprofeno, el famoso Dalsy, se usa de forma preventiva por si el niño va a tener fiebre, ignorando que se metaboliza a través del hígado. Se ha perdido la percepción de riesgo y forma parte de nuestra vida cotidiana », opina.

Muchos padres acuden hoy a las consultas buscando la pastilla mágica que solucione sus problemas rápidamente. Ocurre con la TDAH y con una simple fiebre. «La gente quiere una respuesta inmediata de la medicina y los doctores recibimos mucha presión para dispensar medicación.

Cada síntoma es susceptible de convertirse en una nueva enfermedad y para cada uno de ellos hay un medicamento específico, según el pediatra. «Yo soy veterano y en la sala de espera miro al niño, no a la enfermedad. Un pequeño puede venir a vernos porque le duele la barriga y cuando le preguntas, quizá coincide con que se acaba de morir el abuelo o los padres discuten en casa», explica García-Tornell. Castells le secunda: «Vamos poniendo remedio a los síntomas y muchas veces no llegamos al conjunto de las cosas».

Debemos saber que las soluciones rápidas no son factibles a largo plazo ya que sería peor el remedio que la enfermedad. Por eso, siempre les digo a mis pacientes que hay que tener paciencia con nuestros hijos y poco a poco verán resultados. Todo sacrificio tiene su recompensa.

¿Qué solución le damos?

Principalmente, comunicar a todos los padres que busquen un buen psicólogo clínico para que les ayuden y oriente sobre la problemática, evaluar al menor y trabajar en equipo.

NO MEDIQUÉIS A VUESTROS/AS HIJOS/AS SIN TRABAJAR ANTES OTROS FACTORES RELEVANTES… OS ASEGURO QUE LOS PSICÓLOGOS PODEMOS SOLUCIONAR MUCHOS PROBLEMAS .

Cualquier duda, podéis contactar al 856 217 551 / 618 161 219… o podéis comentar por aquí.

Dr. Fco. Isaac Quirós Rojas, Colegiado AN-07376

psicologoquiros@gmail.com

 

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