OBSESIÓN POR CONSEGUIR LA FELICIDAD: CONSEJOS PARA NO CAER EN ELLO.

Buenas blogeros!!!! Hoy me voy a dedicar a explicaros sobre la obsesión de muchos de mis paciente que buscan la felicidad completa una vez terminado el tratamiento. Cuántas veces he escuchado decir en consulta: “Isaac me encuentro bien pero quiero ser el de antes y ser feliz”… pero yo les respondo siempre ¿pero la felicidad completa existe?: DAME LA FÓRMULA PARA MI SI LA ENCUENTRAS.

¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

La felicidad es una palabra tan repetida en los libros de autoayuda que a veces, se corre el peligro de desgastar una palabra que en esencia, remite a una realidad inmaterial e invisible. De hecho, la felicidad no se ve pero se siente. Por lo cual, se trata de un bien tan preciado que cuando se vive en primera persona, no sólo es consciente de ese tesoro el protagonista de tales vivencias sino que también, el entorno capta esa energía positiva. Esta es una de las razones por las que es tan difícil ocultar la ilusión en el inicio del enamoramiento. Y es que, la felicidad, cuando es real, invita a compartir con los demás.

Sin embargo, la felicidad se convierte en algo insano cuando se transforma en una obsesión. Es decir, cuando continuamente, se piensa en ese tema. El primer obstáculo a la hora de buscar la felicidad es que dicha búsqueda puede estar centrada en el lugar equivocado (ahí donde entramos en las exigencias absolutista: DEBERÍA SER FELIZ, POR QUÉ NO SOY TAN FELIZ COMO EL VECINO ETC…).

 

¿POR QUÉ PASA ESTO Y CÓMO NOS OBSESIONAMOS A QUERER LA FELICIDAD?

Muchos de mis pacientes ponen su bienestar en el prestigio social, en el éxito laboral o en el dinero. Pero la realidad es que el auténtico poder está en tu mente (en los pensamientos). Por ello, debemos aprender a aceptar las adversidades que la vida nos traerá : el éxito, el fracaso, al margen de la opinión que terceros puedan tener sobre ti, un rechazo, una enfermedad, etc…

Por otro lado, cuando vives obsesionado con atrapar la felicidad, ésta se evapora. Se trata de un estado emocional que no se puede controlar al cien por cien. Sencillamente, porque no es una meta sino un proceso de largo recorrido. Esta es una de las razones por las que les insisto a mis pacientes que deben disfrutar siempre del camino de la vida, sin pensar en el punto final del trayecto (en este apartado siempre lo explico dibujándole una escalera infinita, donde la meta no es en realidad una meta sino una submeta de tantas que obtendremos a lo largo de nuestra vida). La obsesión por ser feliz, lejos de hacernos sentir bien, nos hará sentirnos vacío por dentro. Por ello, debemos relajarnos, y vivir.

Os dejo un cuento sobre la felicidad escondida (es como yo la llamo), “dice una leyenda”:

Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevos dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero… ¿dónde vamos a esconderla? – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo.

RECORDAD QUE LA FELICIDAD TAL COMO SUENA NO EXISTE; SÓLO ES UN CONJUNTO DE EMOCIONES QUE LOGRAREMOS GRACIAS A NUESTROS APRENDIZAJES (FRACASOS IGUAL A APRENDIZAJES). ENTRENAR NUESTRA MENTE EN ELLO NO ES SENSILLO PERO SE CONSIGUE.

 

Dr. Fco Isaac Quirós Rojas, Colegiado AN-07376

psicologoquiros@gmail.com

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