¿PÁNICO?: QUÉ ES Y CÓMO CONTROLARLO

fullsizeoutput_455

Buenas blogueros y amantes de la mente humana, hoy me gustaría hablaros de algo muy común en mi consulta: El ataque de pánico: qué es y cómo se reconoce.

Podríamos decir que un ataque de pánico es  una súbita aparición de una gran cantidad de ansiedad. Se temen que ocurran desgracias muy dramáticas y personales como morir, tener un ataque al corazón,  volverse loco o perder el control. A veces también podemos manifestar algo o incluso creemos que nos podemos desmayar pero ¡ojo!, como siempre digo a mis pacientes, todo lo provocan los pensamientos que manifestamos o interpretamos como sensaciones fisiológicas mortales, relacionándolas como una enfermedad. Es tal el miedo que la persona siempre busca ayuda médica y aunque se descarten diversas patologías, no creen en ello, por eso estás personas acaban muchas veces en urgencias.

¿Pero sabes que?, tener un ataque de pánico es una experiencia normal para la mayor parte de la población (se estima que aproximadamente un 20% de la población general ha sufrido un ataque de pánico una vez en su vida). Pero claro cuando se manifiesta más de una vez este tipo de síntomas, la persona lo asocia a algo malo (debemos ser empáticos con ellos ya que es normal que se sientan de esa forma) y empezarán a manifestar el trastorno de pánico, ¡aquí es donde está el problema psicológico!.

Aunque en la mayoría de los casos, lo habitual es encontrar en consulta una combinación de trastorno de pánico con agorafobia, no siempre sucede así, ya que aveces solo podríamos manifestar pánico y no agorafobia. Pero hoy me centraré en el trastorno de pánico sin agorafobia.

¿Cómo funciona el pánico?, ante todo no debéis temer a ello ya que como siempre digo en mis otros artículos y sobre todo a mi pacientes diariamente, nadie muere por asiendad, sí, se que es muy fácil decirlo, pero os aseguro que si nos enfrentamos a ello, poco a poco dejará de darnos la lata. Aquí es donde entro con el tema de los pensamientos irracionales (un pensamiento tan irracional que se hace automático y es muy complicado modificar, pero SE PUEDE). Veamos, imaginaros durante un minuto que estáis en la pobreza total y que no tenéis nada (estáis en la calle solos y desamparados), cuando os deis cuenta notareis una emoción de tristeza, pánico y muchas más emociones que el ser humano las detectas, pues esto mismo pasa cuando sufrimos un ataque de pánico (creemos que nos vamos a morir) ya que nuestros síntomas nos provocan sensaciones fisiológicas muy desagradables llegando a  una subida máxima de ansiedad.

Por ello, me gustaría explicaros el por qué de esos síntomas y cómo actúa realmente el cuerpo humano (cuando interpretamos los pensamientos en algo catastrófico) para provocar esas amenazas:

  1. Taquicardia: automáticamente pensamos en un infarto, pero ¿sabíais qué para que te de un infarto el corazón deja de recibir oxígeno en sangre y de ahí una parada cardíaca?, pues por lo cual cuando sentimos ansiedad e hiperventilamos, el corazón bombea más fuerte y rápido para enviar sangre a las zonas vitales y esto nos provoca taquicardia, por tanto no es señal de infarto.
  2. Pérdida de sensibilidad, palidez y frío: cuando nos pasa esto, automáticamente pensamos en infarto, ataque cerebral, parálisis o tumor cerebral. Pues tenéis que sabes que todas esas enfermedades no se dan de un día para otro y sería curioso que solo pasara en algunas ocasiones o en ciertos lugares (una enfermedad está siempre ahí y no cambia de síntoma cuando la persona se relaja). Los síntomas mencionados en el punto dos ocurre porque la sangre se concentran en las vísceras, dejando las zonas periféricas con un riego menor.
  3. Ahogo, falta de aire: es lo más común en la ansiedad, pero nos pasa porque cuando hiperventilamos producimos un aumento de O2 en la sangre (estado contrario al ahogo).
  4. Mareo: esto se produce por una bajada de presión arterial producida por la hiperventilación. Así pues, si creemos que nos vamos a desmayar por el mareo, ¡no es cierto!. Para desmayarnos necesitamos una bajada de presión arterial (todo lo contrario de lo que provoca la ansiedad).
  5. Dolor en el pecho y/o brazo: también es muy común en los pacientes con este tipo de trastorno. Cuando manifiestan esto, nos preguntan ¿doctor será un infarto?, pero siempre les digo: cuando tenemos un patrón anómalo de respiración (mantener los pulmones demasiado llenos de O2), tensión muscular en la zona o una postura incorrecta prolongada por el miedo, es normal que tengamos esos pinchazos.
  6. Calor, sudor o sofocos: no es un síntoma que suelen manifestar pero los que los padecen deben saber que cuando sentimos ansiedad aumentamos la temperatura corporal en las zonas vitales. El organismo pone en funcionamiento el sistema de enfriamiento (glándulas sudoríferas).
  7. Boca seca, náuseas, dolor de estómago: la ansiedad hace que tengamos un descenso de la activación del sistema digestivo por eso sentimos esto. Una enfermedad se da por otras causas, por eso no debemos temer a la ansiedad.
  8. Ver lucecitas, visión borrosa etc…: aquí muchos pacientes empiezan a creer que se van a volver loco o le están dando un ataque cerebral, pero ¡parad ¡ y pensar que : la ansiedad hace que nuestras pupilas se engrandecen y dilatan para aumentar la visión periférica ya que es una emoción de huida o ataque.
  9. Temblores y calambres: estos síntomas solo son por una tensión muscular excesiva del miedo.

Si os dais cuenta, todos los síntomas manifestado es muy normal cuando sufrimos ansiedad pero si durante el tiempo de ansiedad empezamos a decirnos a nosotros mismos: ¿qué me pasa, me estaré volviendo loco, estoy sufriendo un infarto, me voy ahogar, esto es un tumor cerebral etc…?, es normal que nuestra ansiedad se dispare ya que estamos mandando señales de peligro a nuestro cerebro, por lo que nos activará todo el sistema nervioso (central, parasimpatico y autónomo) para que podamos luchar, pero claro ¡con que vamos a luchar si no hay nada!….

Desde aquí, os animo a que no sintáis miedo e intentar relajaros. Un ejercicio muy prácticos que les enseño a mis pacientes es el de ponerse las dos manos entre la boca y nariz cuando sientan ansiedad. Con esta técnica tan sencilla tomaremos más dióxido que oxígeno en sangre por lo que los síntomas se irán poco a poco. Por supuesto hay que complementar con modificación del pensamientos y exposición con el psicólogo clínico. Y a veces debemos descartar todas la patologías posibles derivando al médico de cabecera.

No tengáis miedo a la mente, aunque creamos que sea poderosa, si sabemos controlarla todo será más sencillo.

Dr. Fco. Isaac Quirós Rojas colegiado AN- 07376

psicologoquiros@gmail.com

PD: Os dejo un un PDF sobre la ansiedad para que os familiaricéis con ella. Si tenéis dudas, ya sabéis que podéis comentar o ir al apartado de dudas y preguntas de este mismo blog.

 

carta-de-ansiedad

 

 

Leave a reply:

Your email address will not be published.