¿Qué es el TOC? Vs Tratamiento Psicológico

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Buenas blogeros y amantes de la psicología clínica. Hoy especialmente me gustaría hablaros de uno de los trastornos más fastidiosos que los seres racionales pueden padecer y digo “fastidioso” porque aún no se ha estudiado a fondo y hay muchas contradicciones entre nosotros, los especialistas de la salud mental. Vamos hablar del famoso TOC.

Los manuales diagnósticos distinguen dos trastornos obsesivos: un trastorno ansioso y un trastorno de la personalidad (también llamado Trastorno Anancástico de la Personalidad).

Comenzaremos por este Trastorno de Personalidad:

Trastorno Obsesivo Compulsivo de La Personalidad

Las personalidades obsesivas son, en principio, fáciles de reconocer. Todos conocemos a alguien (o nosotros mismos) excesivamente preocupado por las reglas, el orden o el control. Alguien al que le cuesta expresar sus emociones. Perseverante, obstinado, preocupado por detalles, exageradamente crítico consigo mismo y con los demás y, al mismo tiempo, dubitativo.

En principio, estos rasgos de personalidad no son malos, pueden incluso usarse para mejorar la eficacia laboral o en los estudios (si se elige una actividad adecuada a la propia persona), y pueden favorecer la estabilidad en la pareja. Así nos encontramos con muchos obsesivos exitosos profesionalmente, con familias “bien constituidas” y una vida satisfactoria (dentro de los límites que a todos nos impone la realidad).

Pero en la mayoría de los casos no es así. Las personas obsesivas suelen manifestar una gran ansiedad por los pensamientos que pueden padecer en sí. Si hay exceso de sufrimiento, es preferible buscar ayuda que someterse a un padecimiento tan excesivo como innecesario.

Si las características de su propia “personalidad” producen este sufrimiento, no dudemos que estamos ante lo que la psiquiatría clásica llamaba Neurosis y lo que los manuales diagnósticos actuales llaman Trastorno de Personalidad, aunque para ello requieran el cumplimiento de ciertos criterios (siempre a juicio del profesional).

Criterios Diagnósticos de Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad

Según el DSM V (Manual Diagnóstico de la Asociación de Psiquiatría Americana):

“Una persona con una excesiva preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental sobre sí mismo y sus relaciones con los otros” (la personalidad obsesiva que definíamos antes), “con al menos 4 de los siguientes síntomas”  

  1. Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización o los horarios, hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad (p. ej.: repasar una y otra vez una tarea ya terminada para comprobar posibles errores)
  2. Perfeccionismo que interfiere con la finalización de las tareas por quedarse pendiente de detalles (p. ej.: un estudiante que “pierde el tiempo” pasando los apuntes “en limpio” en lugar de concentrarse en el estudio, o una vendedora que ofrece tantas alternativas al cliente que lo lía y ya no compra nada). Nota: una personalidad narcisista también es perfeccionista, pero suele quedar conforme con sus logros, mientras que al obsesivo toda perfección le parece insuficiente.
  3. Dedicación excesiva al trabajo en perjuicio de las actividades de ocio y las amistades (p. ej:, postergar indefinidamente una salida con amigos; sensación de estar “perdiendo el tiempo” en una actividad no productiva, aunque podría ser placentera; planificar meticulosamente una actividad cuyo objetivo supuesto es pasárselo bien).
  4. Terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o valores (p. ej.: respeto obsesivo a las normas o a la autoridad).
  5. Incapacidad para tirar objetos inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental (lo que puede dar lugar a fuertes discusiones si quien los tira es su pareja o un familiar).
  6. Resistencia a delegar tareas o trabajo en otros, a no ser que éstos se sometan a su manera de hacer las cosas (p. ej.: rechazar ayuda que podría ser útil, incapacidad para aceptar otros puntos de vista o, como dice el ICD, “resistencia poco razonable a dejar a los demás hacer lo que tienen que hacer”).
  7. Estilo avaro en los gastos propios y de los otros (el dinero es algo que hay que acumular en previsión de posibles catástrofes futuras).
  8. Rigidez y obstinación. A lo que añadiríamos ira contenida, especialmente cuando le llevan la contraria (cuando falla la contención, puede dar lugar a estallidos desproporcionados, incluso para el propio sujeto).

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

Las obsesiones son ideas, deseos, o preocupaciones que no se pueden apartar de la mente, y que suelen producir ansiedad. Son pensamientos que invaden la conciencia, imponiéndose a la voluntad de quien los padece, al que pueden parecerle absurdos, opuestos a sus deseos o, incluso, provocarle rechazo (por ejemplo, un caso que tuve hace poco en mi consulta fue de una mujer que pensaba que podía hacer daño a los niños pequeños y eso le provocaba mucha ansiedad ya que creía que era una asesina o una psicópata). El problema realmente es que los pacientes intentan resistirse a estos pensamientos ignorándolos o tratando de suprimirlos mediante un acto de voluntad, un pensamiento opuesto o un gesto, llamado COMPULSIÓN.

Las compulsiones son comportamientos o pensamientos que se repiten y que pueden aliviar temporalmente la ansiedad. Son actos o conductas destinadas a provocar un suceso que se desea o a prevenir uno que se teme (siguiendo con el ejemplo anterior, la paciente cuando tenía esos pensamientos de hacer daño a un niño pequeño, automáticamente rezaba 4 padres nuestros. Antes de los rezos, evitaba las situaciones con niños como ir al parque o pasar por colegios…). El acto es realizado compulsivamente, por lo que, sobre todo al principio, uno puede desear resistirse, aunque es probable que, con el tiempo, se acostumbre y experimente alivio al realizarlo. La persona siente subjetivamente que el acto es absurdo (no necesariamente en niños pequeños), y tampoco le proporciona placer, pero sí un alivio de ansiedad por descarga de tensión.

Estas obsesiones y compulsiones producen malestar y suelen interferir en la vida.

¿Entonces en qué quedamos: Obsesión o trastorno de personalidad?

Cuando se presentan obsesiones y compulsiones claramente definidas, los manuales nos indican diagnosticar TOC. No es por tanto difícil diferenciar ambos trastornos, ya que, la compulsión a acumular objetos puede presentarse en ambos trastornos, pero no es lo mismo una “manía” (indicio de un Trastorno de Personalidad) que cuando esta acumulación de objetos inútiles llega a dificultar circular por la casa (lo que nos hará sospechar la presencia de un TOC).

Pero mi pregunta siempre es ¿por qué debemos catalogar dos trastornos?… desde que empezamos a estudiar la mente humana, los manuales están orientados a que las obsesiones es una enfermedad, pero ¿no hay una diferencia entre síndrome, síntoma, trastorno, rasgo y enfermedad?, si las hay y de hecho eran conceptos que nos lo hacían aprender de memoria en la facultad ya que, según los profesores, eran muy importantes diferenciarlos, pues sinos damos cuentas, el TOC no cumple con el concepto literal de una enfermedad ya que una enfermedad está ligado a factores biológicos. El TOC tiene muchas teorías pero no están demostradas al 100 %. Yo siempre digo que toda persona somos neuróticas pero según nuestra vulnerabilidad y aprendizaje podemos transformar nuestra neurosis en un trastorno que: PODEMOS CONTROLAR SI LO TRABAJAMOS Y RECONOZCAMOS EL PROBLEMA.

¿Hay tratamiento para ello?

Por supuesto que sí. El tratamiento químico es un complemento ideal para ello ya que regulamos nuestros transmisores (ya hablamos de ello en otro artículo) y nos puede ayudar a trabajar psicológicamente. La parte psicológica, podríamos decir que el tratamiento cognitivo conductual y la TREC es las más eficaces para ello ya que nos enseñan a habituarnos a nuestros pensamientos obsesivos, a eliminar las compulsiones y aprender a vivir con el.

¿Es crónico este trastorno?

Uffff pregunta del millón. Como siempre digo y repito de nuevo, crónico o no ¿qué más da?, si aprendemos a vivir con él y a eliminar nuestra ansiedad ante los pensamientos obsesivos ¿para qué más?.

SE QUE NO ES FÁCIL Y QUE TRABAJAR CON ESTE TRASTORNO CAUSA MUCHA ANSIEDAD A LOS PACIENTES, PERO IR AL PSICOLÓGO NO ES CHARLAR SINO TRABAJAR PARA MODIFICAR NUESTRA MANERA DE PENSAR Y COMPORTARNOS.

 

Dr. Fco. Isaac Quirós Rojas, Colegiado AN-07376

psicologoquiros@gmail.com

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